Bogotá vista desde las lomas de Monserrate, Colombia.
Las costumbres alimentarias de los ancestros indígenas colombianos se vieron transformadas por las influencias culturales como la española, francesa e inglesa quienes se impusieron sobre los guisos de la iguana, el manatí o los insectos para sustituirlos por el ganado vacuno, entre otros.
La variante en los platos y las influencias en las cocinas y mesas colombianas dependen de la zona de procedencia, de los recursos naturales disponibles, climas diversos, entre otros factores que establecen las diferencias gastronómicas.Repasando las fabulosas e incomparables cartas de menú resalta el "Ajiaco Bogotano", la "Papa Chorreada", "Hojas de Repollo Rellenas de Carne" deliciosas, "Los Cuchós", las "Chuguas" y los "Arracaches" preparados en un suculento "Puchero" boyacense y el "Cucharco de Trigo con Espinazo".
Los paisas en su región antioqueña y el Viejo Caldas, dueños de cultivos de café, frijol, maíz y plátano, preparan la "Mazamorra", bebida hecha de maíz amarillo, leche y canela picada; el "Mondongo", los frijoles en la famosa "Bandeja Paisa", la "Torta de Mazorca", los "Tamales Paisas", las "Morcillas" y las "Empanadas". No pueden faltar la "Natilla" y el "Café".
El Valle del Cauca con el "Champus" preparado con maíz trillado, agua, melao de panela, lulos, piña picada, jugo de naranja, astillas de canela sirve de aperitivo, acompañado del "Sancocho de Gallina", los "Tamales Cartagueños son todo un deleite. El "Boxeador" colmador de sed, a base de leche, papaya cortada en pedazos, bananos maduros picados, remolacha, miel, chocolate en polvo, una copa de Brandy y azúcar, todo bien batido.


